Una noche que se duerme ansiosa.
Un día que se levanta temprano.
Los niños tejen hilos de entusiasmo
En la huella que han dejado los Magos.
¿Cómo será el dolor de un rostro
que no supo de juguetes?
¿Qué urdimbre de penas para quien
nada le tocó en suerte?
Y también, ¿cuánta ilusión crean los camellos?
¿En qué sonrisa se pierde la alegría de un regalo?
Es un país que sólo habitan los ingenuos,
Un paraíso de un día conquistado por el sueño.
A los Magos los nombra la inocencia.